Dime, ¿Qué se siente saber que eres un idiota? O dime, ¿qué
se siente perder?
Dime, ¿qué se siente engañar o tragarte la idea de que eres
genial?
Dime, ¿qué se siente mirarla a los ojos y de vez en cuando
mi reflejo aparece frente a ti?
Dime, ¿qué se siente tenerla entre tus brazos y desear que
fuera yo?
O dime, ¿Qué se siente descubrir que a quien quieres, en
verdad, es a mí?
Resulta, querido, que tener a una mujer en tus brazos, de
por sí, ya es un privilegio pues entras a un mundo distinto donde todo puede
ser más difícil, pero valdrá la pena. Sin embargo, tener a dos mujeres al mismo
tiempo sólo funciona cuando una de ellas es tu pareja y la otra, tu hija.
Tener el privilegio “extra” de “andar” con dos, para los
seres humanos masculinos (porque no merecen ser llamados hombres), se les llama
DESTREZA; sin embargo, para los HOMBRES, es una muestra de inmadurez
(obviamente).
Más allá del rencor que pueda sentir una mujer al enterarse
que un SUJETO le vio la cara (ya sea la cara de ‘descuidada’ como para sacarle
la vuelta o la cara de TONTA como para ser la OTRA) es abrirle los ojos a esos ilusos de que JUGAR es
sólo cosa de niños.
Y esto, a la vez, conlleva a la demostración indirecta de la
falta de cariño que este espécimen dice tener. Es más, se jacta de tener más
cariño y por eso lo “demuestra” vertiendo su “amor” a dos [¿!?!?!!??!?!!?!?!?!]
En pocas palabras… WTF!!
Esto va dirigido, obviamente, a TODOS. No, no me lavo las
manos al afirmar que sólo son los chicos los pendejos. Las mujeres podemos ser
bien ‘bitches’ cuando queremos. A lo que voy es a esa necesidad de no poder
acercarte a la persona y decirle las cosas como son: “mira, me gustas pero…tengo
pareja.”
Y no solo es decirlo, es saber cuándo decirlo. No se lo
puedes decir cuando ya llevan tiempo saliendo (obvio, no!). Díselo YA, desde el
principio. Hay muchos factores, pero lo
que más me indigna es la MENTIRA.
Es como cuando te mira a los ojos, te derrites por dentro y
esa mirada, exactamente ESA MIRADA, se la da a ella. O quizá le dice “te quiero”
y a la otra se lo demuestra. O cuando los dos están en el mismo lugar y nadie
sabe sobre ustedes dos (ya seas la oficial o la trampa) y existen esos
acercamientos leves pero que, obviamente, significan más de los usual. O esas
miraditas traviesas o, simplemente, estar callados.
Esa complicidad que se da cuando todo empieza. Esa época es
la mejor. Una se siente de 15 años otra vez. Pero, obvio, llega su estupidez y
te enteras que el señor tiene a otra y que tú, cual tonta, no preguntaste nunca
si él estaba libre o estaba con alguien y caíste en la trampa de su verso
florido y su supuesta ‘experiencia’.
Y es que, confirmo con mis amigas, a muchos se les adelanta
la crisis de la mediana edad y hacen estupideces. “Edad horrenda” me dice una
de ellas, “era de la zafada de tornillos” me dice la otra.
Sólo puedo decir, luego de desahogar cierta catarsis, que
con una persona no se juega y siempre será bueno, o buena onda, decir la verdad
(aunque duela, créelo).
Ya creo haberlo dicho todo, aunque cada día encuentro una
nueva manera de decirte lo mucho que me cuesta creer que me hayas hecho daño y
aumenta porque no te alejas de mí. Sin embargo, quiero decirte que creo saber
por qué te cuesta desprenderte de mí, pero no lo quiero decir, quiero que me lo
digas. Quiero que seas capaz de hacer lo que querías hacer pero no llegaste a
hacerlo: decirme cómo te sientes, qué es lo que siente y qué quieres.
Sé que te he tratado mal y sé que sabes que te lo mereces
pero en serio quiero saber el por qué de todo. Quiero saber qué fue lo que
cruzó por tu mente para que consideraras que lo que estabas haciendo estaba
bien. Me dirán tonta o enferma para querer saber pero me dejaría más tranquila.
En el poquísimo tiempo en el que todo se dio vi algo que no
sucedía hace mucho tiempo y creo que fe mutuo, pero…NO LLEGÓ A SER! (y no
sucederá).
Sólo me quedo con una reflexión: si alguien que te pinta
pajaritos en el aire te traiciona desde el principio, pues no esperes mucho de
esa persona. Ya con esa actitud te demuestra qué puede hacer cuando tiene algo
de tu confianza (imagina si lo tuviera por completo)
